Esperando que te atraiga
mi forma de matar moscas,
me planto cojo y tieso
sigiloso, sin apuro
dejando el ojo izquierdo
en ese sepulcro del que pretendo
robar un beso
y el derecho lo mantengo
entre el ombligo y cuello.
No me trago fácil el cuento
de policía fornido,
pero solo te pido
que no te hagas la difícil princesita
saltemos de este fango
y ensuciemos tu vestido.
Flotemos
y comamos moscas
hasta quedar satisfechos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario