Como gota que cae
en la superficie
más imperfecta de nuestra
imaginación.
Soy solo una consecuencia de sucesos;
algunos inesperados
otros que
esperándolos
me han dejado en algún puerto equivoco
y no
bastando, hablando un idioma extraño.
Allí sus labios me aclaran sin luces
la diferencia entre los minutos
que renegamos el tiempo
de los que acomodamos el espacio
para que el duro suspiro sea más bien blando.
En esa piel más blanda
en esa lagrima más dura
se traga a sí mismo la sangre.
Se equilibra en dos patas,
el homo sapiens se vuelve pájaro,
desplumado es presa fácil
del pequeño charco.
Una gota cayendo
en la superficie más
imperfecta
de nuestra
imaginación.
Tomo mi traje, me marcho
Y la tristeza del silencio
No entiende que en este mundo
Todo
se pierde
hasta que dejamos que el mundo nos pierda.
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